COMPROMISO Y CERTIFICADOS

Certificación Ecoelum
(ACENE)

ACENE es una asociación sin ánimo de lucro que garantiza y certifica que los productos cosméticos cumplen con la normativa y standard ACENE de cosmética NATURAL/ECOLOGICA/VEGANA. Tiene su sede en España, pero colabora en todo el mundo con productores y asociaciones que no están dispuestas a que se vulneren los derechos de los seres vivos y su medio ambiente. Bajo ningún concepto se permite la utilización de ingredientes de procedencia animal cuando su producción implica la muerte, estrés o sufrimiento del animal.

Los sellos de certificación que expide tras la auditoría y verificación de nuestros productos son los siguientes:

ACENE BIO

Este sello garantiza al consumidor que los ingredientes del producto certificado son de origen natural con un porcentaje mínimo de un 22% de sus ingredientes de origen ecológico y no contienen ningún ingrediente ni producto no autorizado. En este caso, también se expedirá el sello de ingredientes naturales certificados automáticamente.

ACENE NAT

Este sello garantiza al consumidor que los ingredientes del producto certificado son de origen natural y no contienen ningún ingrediente ni producto no autorizado.

ACENE VEGAN

Este sello garantiza al consumidor que los ingredientes del producto son de origen natural y no contienen ningun producto de origen animal ni sus derivados. No contienen ningun ingrediente ni producto no autorizado.

ACENE se basa en los principios del standard que establecen que los productos certificados deben incluir en el etiquetado, sin perjuicio de la información legal obligatoria establecida por el Reglamento CE 1223/2009, la siguiente información:

Consideraciones de producto
BIO/NAT/VEGAN

ACENE/BIO

Se considerará un producto BIO (ACENE/BIO) cuando el 99% del total de ingredientes sea de origen natural, incluyendo agua o productos de origen mineral y tenga en su formulación un mínimo del 22% de origen ecológico certificado. Bajo ningún concepto se aceptarán materias primas, productos, o subproductos que hayan sido testados en animales. Cuando el producto sea certificado BIO, automáticamente pasará a ser también NAT.

ACENE/NAT

Se considerará un producto NATURAL (ACENE/NAT) cuando el total de ingredientes son de origen natural y mineral incluyendo agua. Bajo ningún concepto se aceptarán materias primas, productos o subproductos que hayan sido testados en animales.

ACENE/VEGAN

Se considerará un producto VEGANO (ACENE/VEGAN) cuando el total de su formulación sea vegetal o mineral y  no contenga ningún producto o subproducto de origen animal y por supuesto que no hayan sido testados en animales o se utilice su explotación. Para este sello es imprescindible que cumpla alguno de los dos certificados anteriores ACENE/NAT o ACENE/BIO.

Consideraciones de packaging

El compromiso con el medioambiente nos obliga a que ACENE considere muy importantes el material de acondicionamiento de los productos cosméticos certificados y sugestión.

Se deberán utilizar envases permitidos por el reglamento europeo CE 1223/2009 con su consecuente evaluación de seguridad, trazas, migraciones y demás.

Para el material de acondicionamiento secundario, como etiquetas, estuches, serigrafías, se deberá promover el uso de materiales, tintas y demás elementos de impresión naturales, biodegradables, etc.

Se deberá promover la reducción, reutilización y reciclado de material de empaques, oficinas, almacenes y demás para minimiza el impacto ambiental

El packaging debe cumplir con toda la información necesaria de forma clara que sea entendible por los consumidores.

Se deberá promover la transparencia en la declaración e identificación de los ingredientes de origen orgánico.

Consideraciones de fabricación

Se tendrán en cuenta todos los aspectos relacionados con la fabricación, envasado y acondicionado de productos cosméticos incluyendo los consumibles desechables como batas, calzas, gorros, mascarillas o guantes, su gestión y reducción de consumo.

Artículos de limpieza utilizados, así como detergentes, desinfectantes, desengrasantes y demás deben cumplir con la norma ACENE y sus principios activos deberán estar permitidos por el reglamento europeo CE 1223/2009 e incluidos en el listado del Anejo II de la norma ACENE. En ningún caso se permite el uso de detergentes y desinfectantes clorados, fluorados ni derivados del amonio.

Los productos intermedios fabricados durante las fabricaciones también deberán cumplir los requisitos NAT y BIO según sea el caso y se valorará la gestión de subproductos y su gestión.

Generalidades

En el mercado, podemos encontrar numerosos cosméticos y productos de higiene personal que utilizan los términos “natural” o “ecológico” como reclamo publicitario, pero no todos son iguales. Los únicos cosméticos que garantizan que contienen ingredientes naturales o ecológicos, están libres de sustancias peligrosas para nuestra salud y el medio ambiente son aquellos que han sido certificados bajo alguna de las normativas existentes en el mundo. Estos sellos de calidad y seguridad que avalen el producto y transparentan la composición del mismo pueden ayudarnos objetivamente a elegir un auténtico cosmético econatural.

Actualmente los términos “natural” y “ecológico” en cosmética no están protegidos como sucede con el término “ecológico” en alimentación. Esto implica que cualquiera puede utilizar estos términos en un producto cosmético. No existen leyes, pero si existen normativas privadas que regulan este tipo de productos y que han sido desarrolladas por certificadoras, asociaciones, fabricantes o algún otro tipo de agente del sector. El cumplimiento de estos requisitos exige un control externo independiente que lo valide, tarea que llevan a cabo diferentes empresas de certificación a través de inspecciones periódicas y auditorías de productos. Los sellos existentes en el mercado pueden ser de normativas específicas de cosmética o genéricos aplicables a diferentes productos.

Al no existir una norma común, empresas privadas han desarrollado sus propias normas para identificar y categorizar los productos naturales y ecológicos. La mayoría de estas empresas certificadoras se centran en:

  • Porcentaje mínimo de ingredientes ecológicos.
  • Trazabilidad de las materias primas.
  • Porcentaje de ingredientes naturales no permitidos.
  • Listado de ingredientes permitidos o no permitidos.
  • Procesos de transformación que pueden llevarse a cabo.
  • La transformación de la materia prima en producto, debe ser un proceso no contaminante y realizado con materias renovables.
  • No irradiado.
  • No contiene nanoparticulas.
  • No testado en animales.
  • Cumplimiento de normas sociales relacionadas con la ética en el trabajo y comercio justo.

Existe un amplio abanico de normas, y cada una tiene sus particularidades. Nuestra decisión a la hora de elegir un producto no solo debe depender de la normativa bajo la que está certificado el mismo, sino también de los ingredientes que lo componen, el porcentaje total de ingredientes ecológicos, los principios de la marca, la proximidad y la trazabilidad de las materias primas.

La certificación de cada producto nos da garantía de calidad y puede ayudarnos a tomar decisiones de compra, pero lo más importante es, leer bien los ingredientes con los que está elaborado el cosmético, así como tener muy claro lo que hay detrás de cada sello de certificación y qué es lo que acredita.

Estos procesos de certificación permiten demostrar que los productos cosméticos fabricados y/o distribuidos cumplen, a su vez, los requisitos exigidos por la entidad certificadora. El control de la producción de cosmética ecológica/natural, se ejerce como una opción voluntaria de las marcas, que se comprometen a producir según los criterios de esa norma, y por consiguiente a someterse a su sistema de control, lo que le permitirá obtener el certificado.

En caso de que ese proceso de control sea satisfactorio, la certificación da derecho a etiquetar los productos incluidos en el certificado utilizando los sellos e indicaciones que establece la norma; y con ello a dar mayores garantías a sus clientes sobre la integridad y autenticidad de los productos que ofrece. Al mismo tiempo este derecho conlleva obligaciones, pues la marca una vez que firma un contrato con el organismo de control, se compromete a cumplir con todas las disposiciones de la norma y de los procedimientos de control que correspondan en su caso.

El sistema de control se basa en la revisión de las medidas de autocontrol tomadas por los operadores y se lleva a cabo de modo profesional, objetivo, y neutral, siguiendo los procedimientos de certificación habitual de los organismos de control acreditados según la Norma ISO/IEC 17065.

El riguroso cumplimiento de estos requisitos y la correspondiente obtención de los sellos de certificación, ponen en valor a entidades, marcas, productos y consumidores al priorizar el cuidado a la piel de las personas y el respeto al medio ambiente. Cuando en pleno siglo XXI el ser humano en su carrera de desarrollo insuficientemente controlada viene causando múltiples y profundos deterioros en los entornos naturales, la salud de la Tierra y la de las Personas son motivos suficientes para elegir productos que cumplan dichas normas.